El parecido entre los dulces y las medicinas es sorprendente y esto puede ser peligroso, especialmente para los niños. Recuerde que los niños pequeños no pueden leer las etiquetas y muchas medicinas son como dulces para ellos.

Siga estas importantes instrucciones para asegurarse de que su hijo no confunda la medicina con un dulce:

  • Guarde las medicinas en un sitio donde los niños no puedan verlas ni alcanzarlas. 
  • Si es posible, asegúrese que el empaque de la medicina sea a prueba de niños o sea que ellos no la puedan abrir. Tenga presente que NADA es a prueba de niños. 
  • Almacene las medicinas en los empaques originales.
  • No utilice el apelativo de dulce para nombrar una medicina.
  • Tome sus medicinas cuando los niños no lo vean; los niños aprenden a menudo por imitación.
  • Enséñeles a los niños a consultar con un adulto antes de ponerse cualquier cosa en la boca.

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